Quiénes somos
En La Raspa, Aranda de Duero, somos de esos sitios a los que vienes una vez… y te dan ganas de volver.
Un restaurante con alma cercana, donde importan tanto los arroces, la cocina mediterránea y el buen producto, como la manera en la que se recibe a quien entra por la puerta.
Somos una casa donde se comparte, se brinda, se alarga la conversación y se disfruta sin prisas. Un lugar para venir en pareja, con amigos, en familia o simplemente porque hoy te apetecía comer bien.
En una tierra donde el lechazo es tradición, nosotros ofrecemos una alternativa diferente: variedad arroces, menú del día, menú para grupos, propuestas especiales como nuestro tradicional menú japonés, todos los primeros jueves de cada mes, comida para llevar y una cocina pensada para repetir.
Pero, sobre todo, somos un equipo con ganas de hacerlo bien. De cuidar cada detalle, de cocinar con cariño, de atender con cercanía y de conseguir que, cuando salgas, pienses: qué a gusto he estado.
Porque eso es La Raspa: buena comida, buena atención y un sitio donde te sientes como en casa.
En EL Restaurante La Raspa, entendemos la cocina como la buena mesa: producto, sabor y ganas de disfrutar. Una propuesta mediterránea pensada para compartir, sentirse como en casa… y querer volver.
Arrocería en Aranda de Duero desde 2011
En La Raspa, Aranda de Duero, los arroces son nuestra pasión y una de nuestras grandes señas de identidad. Desde 2011 apostamos por algo diferente en una tierra donde el lechazo es tradición: convertirnos en una referencia para quienes buscan arroces en Aranda de Duero.
Trabajamos con método alicantino, cuidando fondos, tiempos y punto de cocción, siempre con ganas de seguir aprendiendo, formándonos y renovando nuestra propuesta para mejorar cada temporada.
Contamos con más de 10 variedades de arroces, elaborados al momento y pensados para compartir, disfrutar en el restaurante o también pedir para llevar y saborearlos donde quieras.
Porque para nosotros el arroz no es un plato más: es oficio, constancia y una manera de entender la buena mesa que nos ha acompañado desde el primer día.